martes, 29 de septiembre de 2020

 

Aumentando tu Felicidad

Vamos a hablar de felicidad: qué entendemos por felicidad, y sobre todo qué podemos hacer para aumentar este sentimiento positivo en nosotros. La definición dada por Bancel, S. B. (2016), nos puede ayudar en este propósito:

“Unos entienden la felicidad como disfrute, como placer

(hedonismo); muchos buscan felicidad en la adquisición de bienes materiales, o en el reconocimiento y prestigio social; otros entienden la felicidad como satisfacción por el deber cumplido, por la coherencia con unos valores; hay quien pone su felicidad en sus relaciones interpersonales positivas: en el amor, la amistad, la familia o en contar con un sentido de la vida” (p.13)

De acuerdo con este concepto la felicidad tiene diversas formas y desencadenantes, tiene un alto componente subjetivo que la ubica en las cosas o situaciones que para cada persona son importantes y motivantes. No es como un designio, una lotería o un asunto genético, más allá de eso la felicidad es una decisión y un camino a través del autoconocimiento, el bienestar y el autocuidado.

¿Por qué ser feliz? Ser feliz o sentirse feliz trae grandes beneficios a nivel sicológico, físico y social. Las personas felices son más sociables, enérgicas, más caritativas, cooperativas, son mejores líderes, resilentes, tienen sistemas inmunes fuertes y son físicamente saludables. La gente feliz incluso vive más (Lyubomirsky, The How of Hapiness, 2008)

¿Cómo aumentar nuestra felicidad?


  • Piensa en diferentes situaciones o actividades que generan esta emoción en ti, que te hacen sentir feliz. Escribe cuantas más puedas.
  • Para cada una de las situaciones o actividades que describiste en el punto anterior piensa de qué manera aumentar la felicidad que producen estas en tu vida diaria.

Ejemplo: Si escribí que me producía felicidad estar con mi familia, ¿Cómo aumentar la felicidad que me produce estar con familia? Preocupándome por el bienestar de cada uno, preguntando cómo se sienten y qué puedo hacer por ellos, o aprovechando el tiempo en familia para conocerlos más. 

Poster de experiencias positivas

Las colecciones de experiencias positivas son recordatorios que nos permiten producir sentimientos asociados con buenos momentos en nuestras vidas, con cosas en las que nos destacamos, con alegrías y logros, con las cosas que nos divirtieron, la música que nos gusta o la gente que queremos. Estas cosas nos transportan emocionalmente a otro momento de nuestra vida y nos permiten volver a sentir sensaciones agradables, por ejemplo:

  • fotos o recuerdos de momentos felices
  • premios que nos recuerden nuestros logros
  • tarjetas o comentarios escritos de personas que son parte de nuestra vida
  • citas favoritas que nos inspiran o la letra de una canción
  • recuerdos
  • algo que hayas hecho o dibujado
  • un regalo que alguien te hizo
  • la foto de alguien que admiras (Mary L. Gavin, MD)

En una hoja blanca o en un cuaderno, un octavo de cartulina o lo que tengas a tu disposición. Puedes hacer un collage, un cartel o lo que quieras crear con estos recuerdos lo importante es elegir elementos que generen emociones positivas en ti.

         


             

A medida que haces un esfuerzo para aumentar tus emociones positivas, es posible que notes que estás más contento, que has logrado más cosas y que tienes más energía. Ubica tu poster en un lugar visible  o  donde puedas acudir en momentos en que necesites recargar tu energía trayendo a la memoria esos momentos felices que seguro te alegrarán el día y te harán sentir mejor!!

Una pequeña inversión diaria de concentración en lo positivo generará grandes recompensas a largo plazo

😘

Liliana M.

viernes, 25 de septiembre de 2020

 Las emociones

Sentir emociones tanto positivas como negativas es algo normal en todo ser humano. Podríamos usar la palabra "negativas" para describir las emociones más difíciles, pero no significa que esas emociones sean malas o que no debamos sentirlas. Las emociones negativas nos alertan de las amenazas o los desafíos que debemos enfrentar. Por ejemplo, el temor puede alertarnos de un posible peligro. Es una señal de que tal vez debamos protegernos. Los sentimientos de enojo nos advierten que alguien está cruzando un límite o aprovechándose de nuestra confianza. El enfado puede ser una señal de que necesitamos actuar para defendernos.

Las emociones negativas nos ayudan a detectar un problema para poder enfrentarlo. Pero un exceso de emociones negativas puede hacer que nos sintamos abrumados, ansiosos, exhaustos o estresados. Cuando las emociones negativas son más, los problemas pueden parecer demasiado complejos como para manejarlos. Cuanto más tiempo le dediquemos a las emociones negativas, más emociones negativas comenzaremos a sentir. Si nos centramos en la negatividad, esta aumenta.

¿Cómo nos ayudan las emociones positivas?

Las emociones positivas contrarrestan a las negativas, pero también tienen otros beneficios importantes: aumentan nuestra conciencia, atención y memoria. Nos ayudan a absorber más información, nos abren a nuevas posibilidades, tenemos más capacidad para aprender y mejorar nuestras habilidades. Las personas con muchas emociones positivas en su vida diaria suelen ser más felices, más saludables, aprenden mejor y se llevan bien con los demás

Mary L. Gavin, MD

https://kidshealth.org/es/teens/understand-emotions-esp.html?WT.ac=t-ra

El propósito de este blog es brindar herramientas para aumentar nuestras emociones positivas, a través de diversos medios como lecturas, videos y actividades que puedes realizar fácilmente. Todo con el fin de incrementar esas sensaciones agradables que nos brindan bienestar tanto a nivel físico como mental y emocional.

Vamos a empezar!! Llénate de sensaciones positivas con este sencillo ejercicio: 

En algún momento que te sientas cansado, quieras hacer una pausa en tu actividad o simplemente quieras recargar un poco tu energía. Deja lo que estás haciendo y ubícate en algún lugar que te resulte agradable y tranquilo. Vamos a darle a nuestros sentidos una dosis extra de experiencias positivas empleando algunas de las siguientes ideas: 


Estímulos Visuales: Ubícate en un lugar que te permita apreciar una linda vista, un paisaje o un objeto que te resulte grato como una obra de arte, una planta etc.


Estímulos Auditivos: Escucha música que te guste y que te proporcione tranquilidad o si prefieres puedes optar por el silencio que para algunas personas produce un efecto aún más relajante que el sonido.

Estímulos Táctiles: Cúbrete con una manta de una textura que te resulte agradable al tacto, recuéstate sobre alguna superficie como arena o pasto que te haga sentir cómodo.


Estímulos Gustativos y Olfativos: Algunos alimentos pueden producir sensaciones placenteras que te ayudarán a llenarte de sensaciones agradables: una copa de vino, un chocolate, la comida de casa, un olor específico que te recuerde una buena época de tu vida.

Permanece en la posición y el lugar que escogiste para saborear ese estímulo especial, no necesitas cerrar los ojos si esto no te hace sentir cómodo. Disfruta este momento por algunos minutos, sin ninguna otra intención que proporcionarte un momento de bienestar que te llene de sensaciones positivas para poder seguir adelante con tu día!!

Liliana Mogollón 



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